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Seguridad

Enviar contraseñas con un enlace de un solo uso

Envía una contraseña con un enlace cifrado que solo se abre una vez y se destruye tras una cuenta atrás. El cifrado se hace en tu navegador.

Un raíl une dos mesas. Una cápsula con cerradura sale de la mesa donde se escribe la nota, pasa bajo una garita con un testigo y llega a la otra mesa, donde la nota aparece junto a una trituradora. Después la cápsula se desvanece. Intro, espacio o las flechas pasan de un paso a otro.

Cápsula: viaja cerrada y se abre una sola vezGarita: guarda la cápsula sin poder abrirlaEl secreto se cifra en tu navegador antes de salir y la clave viaja en el enlace, no en el servidor: lo que este guarda es una cápsula que no puede abrir. La primera persona que abre el enlace la descifra en su navegador, y en ese momento el servidor la borra. Un segundo intento ya no encuentra nada.

Cómo se usa

  1. Escribe o pega la contraseña o el texto que quieres enviar.
  2. Elige cuánto tarda en caducar el enlace y cuánto tiempo se verá el secreto al abrirlo.
  3. Pulsa «Crear enlace secreto», copia el enlace y envíalo por el canal que prefieras.
  4. Quien lo reciba pulsa «Ver el secreto»: se borra del servidor y empieza la cuenta atrás.

Preguntas frecuentes

¿Podéis leer la contraseña que envío?

No. Se cifra en tu navegador con AES-GCM de 256 bits y la clave viaja en la parte del enlace que va tras «#», que el navegador nunca envía al servidor. Guardamos el texto cifrado, una comprobación de la clave y cuándo caduca.

¿Qué pasa cuando alguien abre el enlace?

Al pulsar «Ver el secreto» el texto cifrado se borra del servidor en ese instante y se descifra en su navegador. Empieza una cuenta atrás, que puede ampliar si necesita más tiempo, y al terminar desaparece de la página.

¿Y si nadie abre el enlace?

Caduca en el plazo que elijas (una hora, un día o siete días) y el texto cifrado se borra. Después el enlace ya no abre nada.

¿Hay límite de enlaces?

Sí, para evitar abusos: 30 por hora y 100 al día desde una misma conexión. Para contarlos se guarda una huella irreversible de tu dirección IP durante 48 horas como máximo.

¿Cómo sé si otra persona lo ha abierto antes?

Si el destinatario ve «Este secreto ya no existe», alguien lo abrió antes o ha caducado. En ese caso da la contraseña por comprometida y cámbiala.

¿Es mejor que enviarla por correo o por chat?

Sí: la contraseña no queda guardada en el historial del chat ni en las bandejas de correo. Quien intercepte el enlace antes que el destinatario sí puede abrirlo, pero entonces el destinatario lo sabrá.

Por qué no enviar contraseñas por correo o por chat

Un mensaje con una contraseña no desaparece cuando el destinatario la lee. Se queda en el historial de los dos, en las copias de seguridad, en los dispositivos donde cada uno tenga la sesión abierta y, en el trabajo, en los archivos de la empresa. Meses después, quien acceda a cualquiera de esos sitios la encuentra con una búsqueda.

Un enlace de un solo uso deja en el chat algo que ya no sirve para nada: una vez abierto, el secreto se ha borrado. Y si alguien se adelanta al destinatario, este lo sabrá, porque al abrirlo verá que el secreto ya no existe.

Cómo funciona el cifrado

El texto se cifra en tu navegador con AES-GCM de 256 bits antes de salir de tu dispositivo. La clave se genera al azar y va en la parte del enlace que sigue a «#», el fragmento, que los navegadores no envían nunca al servidor. El servidor guarda el texto cifrado, pero no la clave: sin el enlace completo no puede leerlo nadie, tampoco nosotros.

Cuando el destinatario pulsa «Ver el secreto», el servidor entrega el texto cifrado y lo borra en la misma operación; el descifrado ocurre en su navegador. Si nadie lo abre, se borra al vencer el plazo que hayas elegido.

Consejos para compartir un secreto

Envía el enlace por un canal y di para qué sirve por otro: el enlace por correo y «es la clave de la wifi de la oficina» por teléfono, por ejemplo. Así, quien intercepte uno de los dos no tiene el contexto completo.

Elige la caducidad más corta que le dé tiempo al destinatario a abrirlo. Y si es una contraseña que puedes cambiar, pídele que la cambie por una propia en cuanto entre: la que has enviado deja entonces de tener valor.

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